viernes, 13 de septiembre de 2013

Trabajo en clase


Calidad
titulo
Palabras
Caracteres
 
Mínimo
Bahía de Cartagena contaminada
3
30
 
Bueno
Mancha de aceite contamina a la Bahía de Cartagena
9
50
 
ÓPTIMO
·         Bahía de Cartagena  contaminada por mancha de aceite procedente de Turbana
11
76
 

 
 
 
 
 


·        
Título original:
Mancha de aceite que se derramó en Turbana llegó a bahía de Cartagena


Sebastián Fernández Moreno 


              En el Camellón

La ciudad de Santa Marta esconde su magia en cada uno de los lugares que posee, hoy en día la bahía ha sufrido cambios importantes para el desarrollo de la ciudad, la marina internacional es una oportunidad más para seguir creciendo económica y culturalmente, a pesar de la contaminación y otros problemas que sufre Santa Marta entérese un poco de lo que significa visitar este lugar.

Al llegar a la Bahía me encuentro con el paraíso donde Don Rodrigo de Bastidas desembarcó hace más de 500 años, una hermosa playa de interminable esplendor, de arenas doradas y aguas cristalinas que han sido el rostro de la ciudad más antigua de América a lo largo de los 487 años de historia. Arenas que han soportado vientos huracanados del progreso y golpes y puñaladas de malas administraciones. Arenas que vieron al mismísimo Libertador, Simón Bolívar y aguas por las han pasado centenares de embarcaciones y que en sus inicios fueron la primera pista de aterrizaje del Caribe.

Como carta de presentación, la bahía de Santa Marta goza de títulos como ‘La Bahía más Linda de América’ y ‘La Perla del Caribe’. El progreso de una ciudad que luchó por mantenerse viva y que por tal razón hoy se encuentra llena de atractivos naturales e históricos, llena de huellas y recuerdos de todas las época y que han logrado sobrevivir y paradójicamente por el mismo progreso que se ha encargado de destruir los vestigios de una verdadera perla, un progreso que pone los títulos de promoción en tela de juicio.

Sin embargo a pesar de todos estos fenómenos que durante el pasar de los años han afectado ambiental y socialmente a la bahía, me situó frente a La Marina Santa Marta, donde experimento un gran y bello contraste de arquitectura moderna y colonial. La Marina de Santa Marta, es un lugar donde los yates y buques podrán llegar para alojarse, es un lugar público, ésta traerá muchos beneficios para la ciudad, ya que llegarán turistas que alojaran sus yates en el muelle y la tenemos en la Bahía más linda de América. Es un muelle muy organizado y bonito, se sitúa al lado del antiguo Gino Pascalli. Y creo que hoy se puso de gala con más de 100 naves flotando en los muelles de esta construcción, a mi espalda se encuentra el Antiguo Hospital San Juan de Dios o Museo Etnográfico de la Universidad Del Magdalena un lugar poco frecuentado y con poco reconocimiento por parte de las nuevas generaciones, esto se debe a que le damos importancia a lugares sin valor cultural.

La antigua casa donde funcionaba el almacén Gino Passcalli le da el toque colonial y autentico a esta hermosa esquina de la Perla de América, justo al lado de esta casa se encuentra el edificio Bahía Centro; una construcción muy valiosa y vistosa para la ciudad, en este funcionan oficinas de abogados, médicos, y de otras empresas que tienen su punto de manejo en esta construcción, antiguamente  funciona el prestigioso Club Santa Marta, un lugar encargado de aglomerar a la sociedad de clase alta del distrito.

Existen dos obras determinantes del notorio cambio en la bahía: El Camellón y el sistema de desagüe de la ciudad, llamado también Emisario Submarino. Muy pocos saben que el primer mirador de la bahía se conoció como Camellón Barros. Y también pocos saben que el puerto de Santa Marta es el único Puerto Bolivariano de América, por haber tenido el privilegio de ver llegar  a Simón Bolívar a bordo del Bergantín Manuel.

La poca playa que queda no es impedimento para que muchos turistas vengan a contemplar de la vista del morro y para darse un chapuzón con el suave sol de las nueve de la mañana, niños ancianos y adultos lo disfrutan sin acordarse de ningún prejuicio, observan como funciona el puerto y como los pescadores hilan sus redes para iniciar su travesía por las aguas a carbonadas.

Esta es mi Bahía que nos hace sentir orgullosos ante el mundo y donde nos hace sentir avergonzados de el daño que le hemos hecho con el pasar del tiempo.